GT1

Grupo de Trabajo 1

Análisis del comportamiento de deslizamiento en la zona sismogénica de la fosa centroamericana

Observaciones sísmicas submarinas de la fosa Centroamericana en las costas de El Salvador e instalación de la Detección Acústica Distribuida (DAS), una tecnología de observación sísmica de nueva generación, en las costas terrestres, y verificación del potencial de ocurrencia de grandes terremotos de tipo fosa oceánica.

GT1. Construcción de escenarios de grandes sismos en la fosa Centroamericana

1-1. Observaciones sísmicas y geodésicas submarinas
1-2. Observaciones geodésicas y sísmicas terrestres
1-3. Modelo de estructuras térmicas
1-4 Simulación de terremoto

Sismos tsunamigénicos registrados que afectaron a Manzanillo, México y El Salvador

Los tsunamis suelen originarse a partir de terremotos submarinos superficiales que desplazan grandes volúmenes de agua. La mayoría de los terremotos superficiales de gran magnitud en zonas de subducción son capaces de generar tsunamis. Aunque los tsunamis devastadores son poco frecuentes, eventos como los terremotos de Tohoku de 2011 han demostrado su potencial para causar una destrucción masiva y provocar múltiples víctimas.

Existen varios tipos de tsunamis derivados de sismos: los tsunamis locales tienen su origen cerca de la costa y pueden avanzar rápidamente grandes distancias tierra adentro. Los tsunamis regionales surgen a unos mil kilómetros de la costa y llegan en aproximadamente tres horas. Finalmente, los tsunamis lejanos o transoceánicos se producen en el margen occidental del océano Pacífico y tardan entre ocho y diez horas en alcanzar las costas del continente americano, pero pueden provocar daños graves dependiendo de la magnitud del sismo.

Sismo tsunami (tsunami earthquakes)

Los sismos tsunami (Kanamori, 1972) se caracterizan por la generación de tsunamis desproporcionadamente grandes con respecto a su magnitud sísmica. Estos eventos presentan varias características sismológicas distintivas: el deslizamiento ocurre muy cerca de la fosa, la ruptura se propaga a velocidades inusualmente lentas, la radiación sísmica de alta frecuencia es deficiente y la energía escalada (ER/MO) es baja (7×10-7 a 3×10-6, Venkataraman y Kanamori, 2004). En conjunto, estas características sugieren un proceso de ruptura fundamentalmente diferente de los megaterremotos típicos.

Así, si ocurre un sismo de larga duración, aunque no sea de gran intensidad, puede tratarse de un sismo tsunami. Estos fenómenos ya han ocurrido en las costas del Pacífico del continente americano. Por ejemplo, en 1932 el sismo tsunami de Colima se originó a partir de una réplica, y provocó una destrucción mucho mayor a la generada por el sismo principal, a pesar de la magnitud sísmica sustancialmente menor. Otros ejemplos de sismos tsunamis son el sismo tsunami de El Salvador en 2012 y el de Nicaragua en 1992.

Para identificar posibles sismos tsunami, se estima la energía sísmica radiada (ER) a partir de ondas-P telesísmicas utilizando la metodología propuesta por Pérez-Campos et al. (2003), y se utilizan valores de momento sísmico (MO) de la Solución CMT Global (solución global del tensor de momento centroide).

Relación entre MO y la energía escalada

Epicentros del sismo principal y réplicas de Colima de 1932

Modificado de Okal y Borrero, 2011

El Grupo de Trabajo 1 ha identificado diversos sismos que desencadenaron tsunamis locales y regionales en Manzanillo y El Salvador. Los eventos de septiembre de 1985 y septiembre de 2017 afectaron tanto a Manzanillo como a Acajutla.