
Investigadores de la Universidad de Kioto, la Universidad de Tohoku, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), entre otros colaboradores del proyecto SATREPS-Tsunamis, instalaron en el fondo marino ocho sismómetros de fondo oceánico (OBS) y tres medidores de presión de fondo oceánico (OBP).
Estos instrumentos se instalaron en el fondo marino a más de 5 mil metros de profundidad y recabarán datos sobre la generación de desplazamientos lentos durante un año. La información obtenida por medio de estos instrumentos permitirá avanzar en la investigación para identificar el potencial sísmico en las zonas de subducción frente a la costa del Pacífico de México. Esta actividad se llevó a cabo en el buque oceanográfico Mazunte de la Secretaría de Marina, del 27 de abril al 1 de mayo de 2026.
